India es un país no deja indiferente a nadie. Cuna de civilizaciones y culturas milenarias, de mitos y leyendas, India es un país enorme, tanto en extensión como en riqueza de pueblos, idiomas, culturas y religiones. Durante su etapa histórica más reciente, India fue colonia del imperio británico hasta mitad del siglo XX, hecho que ha marcado profundamente su desarrollo y concepción actual de país. En India podemos contemplar crudamente toda la riqueza y la pobreza imaginables, todas las contradicciones posibles, todo lo mejor y lo peor del ser humano conviviendo a la vez en el mismo espacio y al mismo tiempo. Cielo e infierno juntos en la misma calle, en un mismo rincón, en el mismo barrio o ciudad.

Un viaje a India no es un viaje cualquiera. Hay que aceptarlo así. Uno no puede prepararse para lo que está por llegar, para lo imprevisible, para lo incomprensible, para un torrente inacabable de sensaciones, de olores, colores, sabores, sonidos. India es un destino difícil y a la vez ilusionante y fascinante. Es donde podemos dejar atrás nuestras preocupaciones diarias, darnos cuenta de lo poco importantes que son, bajar los pies a la tierra y darnos la bienvenida por comenzar a conocer cómo es la vida y el mundo de verdad. ¿Te atreves? ¡Seguro que sí!

India es un país enorme, con más de 3.000Km de distancia desde su parte más al norte en el Himalaya, hasta las tierras tropicales de Kerala en el sur del país. Con excepción de las lejanas tierras del trans-himalaya al norte, donde las montañas impiden la llegada de las lluvias y la época seca permanece a lo largo del año, la presencia de los monzones es lo que marca en mayor medida las estaciones en el subcontinente indio. Así distinguimos claramente entre las épocas seca y húmeda, con un periodo de transición entre ambas que depende en gran medida de la latitud del país en la que nos encontremos.

Época seca: de Noviembre a Mayo. Al comienzo de la época seca, en octubre y noviembre, el clima es templado y despejado, siendo el mejor momento del año para visitar el país. A partir de enero las temperaturas suben gradualmente hasta mayo, haciendo las zonas del delta del Ganges y las llanuras centrales muy calurosas y húmedas. En las zonas del norte como Delhi, Varanasi o el Himalaya, las temperaturas son muy bajas durante los meses de diciembre-enero, para ir progresivamente subiendo en primavera. Sin embargo en las zonas más al sur como Mumbai, Goa o Kerala, son los mejores meses para visitarlos ya que podemos encontrarnos con temperaturas muy agradables y disfrutar de las playas y de la naturaleza.

Época de monzones: de Junio a Septiembre. Las temperaturas y la humedad comienzan a aumentar y no es fácil realizar actividades ya que las lluvias traen muchos desprendimientos de tierra y alguna inundación. Aunque es cierto que no todos los días llueve y que se pueden dar “ventanas temporales” por algunos días en los que la lluvia remite o bien sólo hace su aparición durante poco tiempo a lo largo del día. En esta época no es recomendable visitar (o al menos limitar la estancia) las capitales como Delhi, Calcutta, Mumbai, Bangalore o ciudades del sur, ya que las temperaturas suelen ser extremas y con gran humedad. Es más recomendable alejarse de los grandes centros urbanos y dirigirse a las estaciones de montaña, bien de los Ghats (centro-sur del país) o al Himalaya (aquellas zonas no afectadas por el monzón como el Ladakh o el Cachemir).

India siempre fue un cruce de caminos y eso se refleja indudablemente en las religiones. El Hinduismo es la religión predominante, pero con unas minorías bastante importantes de musulmanes, budistas, sikhs y cristianos. Hasta antes de la partición de la India británica en dos, en lo que hoy son los países de India y Pakistán (y posteriormente Bangladesh), todas las religiones convivieron durante siglos en armonía.

Desde la división que causaron los británicos, este no ha sido el caso y las tensiones religiosas entre hindúes y musulmanes han sido constantes durante los últimos 70 años. No obstante este hecho no afecta al viajero que verá como las pequeñas comunidades locales conviven en paz dentro del mismo barrio o poblado respetándose mutuamente y compartiendo lengua y cultura aun teniendo diferente religión.

Las otras religiones minoritarias como sikhs o budistas también ejercen mucha influencia en la vida social y política de la India. De hecho en India vive el Dalai Lama, máxima autoridad mundial del Budismo, concretamente en Dharamshala, al norte de la India, lugar al que tuvo que emigrar debido a la persecución política que sufrió el Tíbet desde la invasión china en 1959. Y en cuanto a los sikhs, esta comunidad siempre ha sido muy poderosa e influyente en toda la India, hasta el punto de que dos miembros de la misma ostentaron el cargo de primer ministro dos veces en los últimos 25 años.

Existen pequeñas comunidades cristianas en la costa de Goa, debido a la influencia que ejercieron los portugueses al principio de la época colonial, antes de los británicos. No es raro encontrar iglesias en lugares como Panaji o en Siolim.

También existe una comunidad importante de parsis (una de las dos acepciones o corrientes del zorostrianismo) proveniente de la antigua Persia y que se establecieron en los hoy estados de Gujarat y del Maharashtra, al oeste del país.

Existen multitud de combinaciones para viajar a India desde España. Las más habituales contemplan volar con alguna compañía europea y hacer una escala en una ciudad como Londres, Paris, Frankfurt, Dusseldorf, Zúrich, etc. Podemos encontrar vuelos en estas compañías (Iberia, British, Air France, Air Berlín, German Wings, Lufthansa, etc.) por precios tan bajos como 400€ ida y vuelta. No obstante y según apuntamos normalmente, no siempre se consiguen estos precios y se ha de estar muy atento a posibles ofertas, descuentos, promociones, etc.

Otras opciones, también muy recomendables son volar con compañías del Golfo Pérsico. Emirates, Qtar Airways, Etihad disponen de muchas conexiones vía Dubái, Doha o Abu Dhabi. La calidad y servicio profesional de estas líneas áreas es un hecho y es una buena elección, aunque habrá que estar muy atento a posibles ofertas o descuentos.

Los aeropuertos internaciones de entrada más populares en India son Delhi (norte), Calcutta (este), Mumbai (para Goa), Bangalore y Chennai (para el Sur) y Cochín (para Kerala).

Como siempre, recomendamos chequear sus páginas web en busca de ofertas, realizar seguimientos, programar alertas y utilizar el máximo número de buscadores posibles (Rumbo, Bravofly, Lastminute, Skyscanner, etc.).

La India es un país fascinante. Es un destino que puede interesar a muchos perfiles de personas diferentes. Personas en búsqueda del estudio de religiones, de culturas y civilizaciones antiguas; personas que deseen formarse en terapias y medicinas alternativas como el ayurveda o el yoga; personas interesadas en viajes de aventura para realizar Trekkings, senderismo, alpinismo; personas interesadas en darle un contenido espiritual y de autoconocimiento a su viaje…

Las posibilidades son casi infinitas y está claro que conocer la India requiere viajar varias veces al país e incluso si es posible pasar alguna larga temporada en el mismo. No es fácil en poco tiempo acostumbrarse al cambio, captar aquellas realidades o sutilezas, las diferentes formas de pensar o de sentir de la cultura india. Nosotros desde Luz de Oriente tratamos de poner a disposición del viajero todas aquellas experiencias que hemos adquirido con los años de vivir y convivir con estas culturas y que a nosotros nos han servido para intentar entender y conocer mejor el país.

Aquí dejamos una pequeña selección personal de lugares, que ya adelantamos no son todos ni lo pretendemos, pero si consideramos que deben ser visitados al menos una vez en la vida si se viaja a India.

Mumbai: Mumbai o Bombay es la capital financiera y cultural de la India. Es la macro-urbe en la que podremos contemplar a la vez las grandezas y las miserias de este gran país. Su pasado colonial, sus monumentos, la red de trenes, la Chowpatty Bay, Bollywood, los excesos y los lujos, la miseria. Es India en estado puro, es el corazón y el pulso del país, Mumbai es la sangre de India; local pero inabarcable, hermosa y fea, miserable y fascinante, ruidosa y tranquila, ecléctica y tradicional. Nada será lo mismo después de conocerla, incluso tiempo después de haber pasado por ella, el latir de Mumbai seguirá rezumbando lejano pero perceptible en nuestro corazón.

Kerala: Kerala es una de las joyas de India. Es la autoproclamada tierra de Dios, donde la primavera es eterna, la gente sonríe y la vida transcurre lentamente, meciéndose al son de los barcos que pasean por los canales infinitos que se adentran en las selvas. Kerala es también la tierra del ayurveda, de las terapias naturales con tradición de miles de años, lugar donde descansar, desconectar y desintoxicarnos de nuestra vida diaria, alejando los problemas y adoptando otra forma de vida diferente, más en armonía con la Naturaleza que nos rodea.

Varanasi: Benarés o Varanasi, ciudad de leyenda. Es difícil visitarla y no quedar impresionado. El impacto de contemplar las cremaciones, las misas y las oraciones a la diosa Ganga en sus orillas, los baños en el rio de los fieles para santificarse y limpiar sus pecados. Pero Varanasi sobre todo nos recuerda y evoca a esa conexión mística, a ese misterio incomprensible e inasible que es la vida y la muerte, ese ir y venir de personas en busca de algo más, esa espiritualidad que todo lo abarca e inunda su atmosfera desde el primer momento en que llegamos a ella. Varanasi es una de las visitas ineludibles de India y uno de los lugares que más impacto crea en los viajeros, en ese momento pero sobre todo después, al recordarlo y tratar de encontrar una explicación que no siempre existe, o que no siempre comprendemos con nuestros esquemas de pensamiento.

Taj Majal: Obra cumbre de la arquitectura Mogol en India, mezcla de diferentes corrientes culturales y arquitectónicas (islámica, persa, india, turca), proclamada como una de las 7 nuevas maravillas del Mundo, testigo de historias crueles, de luchas familiares, de batallas por el poder, de descanso, de paz y amor eterno de enamorados, de venganzas, de olvidos, de pasiones humanas en definitiva… ¿Qué más se puede contar del Taj Majal sin caer en los tópicos? Nada, o todo, porque existen tantos tajmajales como personas y viajeros y cada uno lo viviremos de forma diferente, con nuestra propia intensidad. Es posible que al final, todos coincidamos en admirar esta magnífica obra y que nuestro paso por India incluya acercarnos hasta Agra para hacer realidad el sueño de conocer el Taj Majal y vivirlo con nuestros propios sentidos.

Uttarakhand: Este estado se encuentra al norte de la India, haciendo frontera con Nepal y es uno de los menos conocidos del país. Apenas hay turismo aquí en comparación con otros lugares más famosos y por ello es una región excepcional donde realizar todo tipo de viajes de aventura y donde poder disfrutar de unos paisajes excepcionales. En Uttarakhand la naturaleza se despliega con todo su esplendor, con enormes bosques en las zonas bajas hasta los confines más remotos del Himalaya. Lugares de gran interés en la región son el Santuario de Nanda Devi, la montaña más alta de la India; también recorrer las ciudades de la ribera del Ganges como Haridwar o Rishikesh hasta llegar a sus fuentes en pleno Himalaya; la ciudad colonial de Derah Dun; multitud de opciones de trekking y senderismo de diferente duración y nivel; En definitiva Uttarakhand es una de las zonas por descubrir y todavía algo alejada de los circuitos más tradicionales de la India que merece sin duda la pena visitar.